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Desde que decidimos poner esa marcha más a la aventura, que relataba en el capítulo anterior, empezamos a juntarnos cada vez con más frecuencia, cribamos eventos y prioridades, planteamos nuevos retos, asumimos roles de responsabilidades y aumentamos la capacidad del equipo y, sí, por primera vez también, tuvimos claro que necesitábamos monetizar todo lo que hacíamos. Organización de eventos, formación, consultoría, proyectos… daríamos con la fórmula.

De esta manera, a finales de otoño, pudimos enfrentarnos a nuestros dos primeros proyectos (S-There Box Repsol) como equipo de diseño industrial.

La experiencia fue muy motivante y, al poco tiempo, tuvimos la oportunidad de ser contratados para organizar un par de actividades del recién estrenado Madrid Design Festival, para febrero de 2018. No sólo comenzamos a asentar formatos recién estrenados y muy bien recibidos como Off Topic y Diseñatón, sino que aprendimos a considerar indispensable trabajar con presupuestos, objetivos, plazos y recompensas.
La temporada culminaría con una nueva edición de la que ya se convirtió en nuestra marca insigna: IDesignMadrid 2018. Cometimos el error de que la participación en el MDF nos obligó a posponer la fecha de comienzo para organizar de nuestro evento y esto lo lastramos hasta el final.
Sin embargo, tuvimos los aciertos de rodearnos de dimad y celebrar el evento en la Central de Diseño de Matadero, de crear un formato arriesgado y original completamente diferente a lo que se había hecho hasta entonces, de encontrar marcas importantes en el sector que nos apoyaran económicamente y de apostar por el diseño no sólo como fin sino como medio a través de una identidad gráfica depurada y un mobiliario que incluso pienso que superó en calidad a la propia magnitud del evento. Todo esto a través de un equipo involucrado trabajando diariamente para hacer esto posible.

“Si una cosa tengo clara es que más trabajo no implica mejores resultados”.

Si una cosa tengo clara es que más trabajo no implica mejores resultados y, a pesar de los aciertos, también cometimos numerosos y abultados errores (no voy a relatarlos ahora, pero la autoevaluación siempre ha sido nuestro fuerte), en parte fruto de la inexperiencia, en parte culpa de que tengamos el gen innovador en el cuerpo y no nos permitíamos organizar algo que no tuviera una buena dosis de novedad, riesgo y, como consecuencia, incertidumbre.
IDesignMadrid 2018 dejó un sabor agridulce: no se cumplieron todos los objetivos que nos habíamos propuesto, en términos de asistencia y, en mi caso, de inversión personal. Aun así, la mayoría de asistentes y participantes con quienes pudimos hablar, se llevaron una muy buena impresión y disfrutaron de la experiencia. Es siempre un honor recibir halagos y apoyo de muchas de las personalidades más influyentes en tu sector, lo cual, junto a la satisfacción de haber creado algo de cero que ha influido y ayudado a tantas personas, también es una forma de pago.

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